INFORME TECNICO CSIC "Prestige"

Número 15

 

TITULO: IMPACTO DE UN VERTIDO DE PETROLEO SOBRE LOS ORGANISMOS MARINOS. ALGUNAS LECCIONES DEL VERTIDO DEL AEGEAN SEA

 

Un accidente como el sufrido por el Prestige plantea numerosas cuestiones sobre el impacto que va a causar en el ecosistema marino. Este incluye un amplio abanico de efectos sobre las comunidades bióticas, que van desde los agudos e inmediatos, hasta efectos a medio y largo plazo, en ocasiones difíciles de cuantificar porque no pueden separarse de otros efectos que puedan sufrir los organismos como consecuencia de la propia dinámica ambiental.

 

Tanto el fuel que se encuentra flotando en la superficie del océano como el que se encuentra ya en la costa puede causar, en las primeras semanas del derrame, la muerte de organismos bentónicos (por asfixia) y de aves (hipotermia), que entren en contacto directo con el producto. Algunos organismos bentónicos (p.ej. almejas, caracoles, etc.) pueden sobrevivir, pero acumularán en sus tejidos concentraciones importantes de hidrocarburos, que pueden ser transferidos a sus depredadores inmediatos.

 

Los organismos que viven en la columna de agua en la zona del vertido pueden verse también afectados, al dispersarse y solubilizarse una fracción del fuel. La cantidad y toxicidad de esta fracción soluble varía con el tipo de fuel, si bien los organismos móviles (peces) tienden a alejarse del producto tóxico.

 

A corto-medio plazo, y dadas las características de persistencia de algunos de los componentes del petróleo, se produce su acumulación en los órganos de la fauna expuesta. Por su especial toxicidad y potencial carcinogénico los trabajos de vigilancia (monitoring) se centran, entre otros, en la presencia de hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs). Investigaciones realizadas tras el vertido del Aegean Sea en las costas de A Coruña, y en otros accidentes de similares características, muestran una rápida acumulación de hidrocarburos aromáticos policíclicos en los mejillones, organismos filtradores que viven suspendidos en la columna de agua, si bien esta acumulación es reversible, en el sentido de que son excretados cuando la contaminación del medio desciende o desaparece.

 

En el caso concreto del Aegean Sea, los máximos de concentración en las zonas directamente afectadas por el vertido se observaron a los tres meses del vertido, con niveles de 1200-2400 ng/g en peso seco de mejillón para el conjunto de los 12 componentes prioritarios (Figura 1). Seis meses después del vertido, las concentraciones habían descendido considerablemente, hasta niveles comprendidos entre 200 – 300 ng/g en peso seco y a los nueve meses, los niveles eran del mismo orden que los que se observaron tres años después del vertido (Porte et al., 2000). Sin embargo, durante el primer año, eran todavía evidentes efectos de estrés sobre los organismos, a nivel de lípidos y ácidos nucleicos (Solé et al., 1996). Un comportamiento similar se observó en el caso del vertido del Erika (Narbonne et al., 2001).

 

El vertido de petróleo no sólo afecta la columna de agua sino también el sedimento. Los PAHs, dada su hidrofobicidad, se adhieren a pequeñas partículas, que acaban acumulándose en el sedimento. Esto conlleva una mayor exposición de los organismos bentónicos, que buscan su alimento en los fondos marinos. Sin embargo, los bivalvos que viven en contacto con el sedimento (almejas y berberechos), muestran un comportamiento diferente al de los mejillones y la acumulación de PAHs en sus tejidos es más ‘errática’, variando de una zona a otra. En un periodo de estudio de 3 años después del accidente del Aegean Sea, difícilmente llegó a verse una variación temporal clara (Porte et al., 2000). Probablemente, no es la presencia de estos hidrocarburos sino su biodisponibilidad el factor determinante en este comportamiento.

 

Desde el punto de vista del ingreso de estos compuestos en la cadena trófica, es importante señalar que los PAHs se acumulan de modo significativo en bivalvos, pero no en vertebrados (peces, aves, etc.), que son capaces de metabolizarlos y excretarlos. Los crustáceos tienen también un sistema enzimático más eficiente que el de los bivalvos para metabolizar estos hidrocarburos y presentan menores niveles de acumulación. Sin embargo, en sus fases iniciales del desarrollo, estos organismos pueden ser proclives a experimentar efectos tóxicos (peroxidación de lípidos, carcinogénesis, alteraciones del sistema inmune y otras patologías).

 

Estudios realizados tras el accidente del Exxon Valdez mostraron una menor viabilidad de huevos y malformaciones en larvas de arenque de las zonas afectadas por el vertido. Se observó también una mayor incidencia de enfermedades víricas, que junto con una disminución de la producción de plancton, contribuyeron a una fuerte disminución de la población en los años siguientes al vertido (http://www.oilspill.state.ak.us/facts/). Ciertamente, no pueden extrapolarse estos resultados, y esperar el mismo tipo de efectos en otras especies y escenarios; pero hay que tener en cuenta que huevos y fases larvarias, independientemente de que sean pelágicas o bentónicas, son más sensibles a la exposición a compuestos tóxicos, que los organismos adultos.

 

Finalmente, y en base a las investigaciones realizadas tras otros accidentes de estas características, es preciso señalar que, a largo plazo, es extremadamente difícil distinguir entre lo que son posibles efectos del vertido de los causados por la contaminación de distinto origen que ya sufren los ecosistemas marinos, o por otras alteraciones del hábitat litoral.

 

 

Referencias:

Narbonne J.F., M. Daubeze, P. Baumard, H. Budzinski, C. Clerandeau, F. Akcha, P. Mora, P. Garrigues (2001). Biochemical markers in mussel, Mytilus sp., and pollution monitoring in European coasts: data analysis. Biomarkers in Marine Organisms, 215-236.

 

Porte, C., X. Biosca, D. Pastor, M. Solé, J. Albaigés (2000). The Aegean Sea oil spill in the Galicia Coast (NW Spain). II. Temporal study of the hydrocarbons accumulation in bivalves. Environ. Sci. Technol., 34, 5067-5075.

 

Solé, M., C. Porte, X. Biosca, C. L. Mitchelmore, D. R. Livingstone, J. Albaigés (1996). Effects of the "Aegean Sea" oil spill on biotransformation enzymes, oxidative stress and DNA-adducts in digestive gland of the mussel (Mytilus edulis L.). Comp. Biochem. Physiol., 113C, 257-265.

 

 

 

 

Informe actualizado el: 20 de Febrero de 2003.